
Reglamento de “No hablar con extraños” de centro comercial irá al Tribunal de Apelación el lunes
Ciudad:
Sacramento, CA
Fecha:
06/28/2010 El Tribunal de Apelaciones de California oirá argumentos el lunes en un caso que pone a prueba la validez del esfuerzo de un centro comercial por prevenir a clientes hablar de temas polémicos como la son la religión y la política. El caso surgió después de que el pastor de ministerio de jóvenes Matthew Snatchko fue arrestado en el centro comercial Roseville Galleria Mall en el 2007 por entablar una conversación informal con otras dos personas acerca de la fe. Aunque Snatchko obtuvo su permiso antes de abordar el tema, no le pareció a un empleado de una tienda cercana y llamó a los guardias de seguridad del centro comercial quienes arrestaron a Snatchko. Más tarde los cargos penales fueron retirados, sin embargo los abogados de Pacific Justice Institute presentaron una demanda para impugnar las restricciones de dicho centro comercial acerca de la libre expresión. Según los reglamentos del centro comercial, no se les permitirá a los clientes expresarse acerca de temas controversiales tales como la religión o la política, a menos que ya conozcan a la persona con quien conversan. Otro reglamento del centro comercial prohíbe el uso de cualquier prenda de vestir que muestre mensajes religiosos o políticos. Después de que un juez del Tribunal Superior del condado de Placer aprobó los reglamentos del centro comercial en el año 2008, Pacific Justice Institute apeló al Tercer Distrito de Apelaciones en Sacramento. Timothy Smith, abogado adscrito de PJI, presentará verbalmente sus argumentos al tribunal el lunes 28 de junio. “Es inaudito que los dueños de un centro comercial piensen que pueden arrestar a los clientes simplemente por entablar una conversación amistosa con extraños. Creemos que las acciones del centro comercial han violado las garantías de California sobre la libre expresión,” comentó el abogado Timothy Smith. El presidente de PJI Brad Dacus aclaró al respecto: “Castigar la expresión religiosa va en contra de nuestros principios básicos de libre expresión como estadounidenses. Si hemos llegado al grado de arrestar a cualquiera por mencionar a Dios en un centro comercial, hemos perdido una de nuestras garantías fundamentales.” |
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